España acelera su apuesta por el dominio espacial: el Mando del Espacio quiere situarse entre los seis grandes de la OTAN.

El Mando del Espacio (MESPA), la unidad más joven de las Fuerzas Armadas españolas, avanza en la construcción de una arquitectura de vigilancia y control orbital con un objetivo declarado: que España sea considerada una de las seis principales naciones espaciales de la OTAN. Constituido en octubre de 2023 e integrado en el Ejército del Aire y del Espacio, el MESPA ha declarado ya su Capacidad Operativa Inicial (IOC) en 2025 y trabaja hacia la plena operatividad en 2030.

UN MANDO JOVEN PARA UN DOMINIO EN DISPUTA

El general de División Isaac Crespo, al frente del MESPA, define el espacio exterior como un dominio de combate que produce efectos directos en los ámbitos terrestre, naval, aéreo y ciberespacial. La guerra de Ucrania ha demostrado, según el propio Crespo, que las operaciones militares modernas dependen de forma crítica de las capacidades espaciales: desde las comunicaciones hasta la navegación y la observación de la Tierra. La pérdida de estos servicios, ha advertido en comparecencias públicas, supondría para la sociedad un retroceso equivalente a volver a los años noventa.

Estructura del mando: El MESPA cuenta actualmente con 141 militares y 33 civiles, y prevé incrementar su plantilla entre un 30 y un 40% durante 2026 y 2027, incorporando personal de la Armada y del Ejército de Tierra.

LA ARQUITECTURA ACTUAL: EL COVE Y EL RADAR DE MORÓN

La columna vertebral de la vigilancia espacial española es el Centro de Operaciones y Vigilancia Espacial (COVE), que opera desde la base aérea de Morón de la Frontera (Sevilla). Su sensor principal es un radar en banda L especializado en el seguimiento de objetos en órbita baja, cuyas capacidades han sido mejoradas mediante el sistema de conocimiento y control de seguridad espacial (CCSE), desarrollado por la compañía española GMV. Esta red se complementa con los medios ópticos del Real Observatorio de la Armada, en San Fernando (Cádiz), que aportan seguimiento en órbitas más elevadas.

Industria nacional: El sistema CCSE del COVE ha sido desarrollado íntegramente por GMV, empresa española referente en tecnología espacial y de defensa, consolidando la apuesta por la cadena de valor nacional.

NUEVA ANTENA PARA VIGILAR LA ÓRBITA GEOESTACIONARIA

El proyecto más inmediato del MESPA es la instalación en Morón de una antena parabólica de 2,7 metros de diámetro, diseñada por GMV, para la recepción pasiva de radiofrecuencias. Este sensor permitirá el seguimiento automatizado de satélites situados en órbita geoestacionaria, a unos 36.000 kilómetros de altitud, una región donde operan activos estratégicos españoles como los satélites de comunicaciones de Hispasat y los Spainsat de Hisdesat, ambos operados por Indra. La capacidad de escucha pasiva tiene una doble utilidad: verificar el estado y la posición de los satélites propios y detectar comportamientos anómalos de plataformas de terceros en su entorno.

Activos protegidos: Los satélites Spainsat de Hisdesat y los de comunicaciones de Hispasat, operados por Indra, son los principales activos estratégicos españoles en órbita geoestacionaria que quedarán bajo vigilancia activa del MESPA.

DE LA VIGILANCIA A LA RESPUESTA: EL PROGRAMA NEMO

La hoja de ruta del MESPA contempla capacidades que van más allá de la observación. Entre ellas figuran la defensa frente a interferencias intencionadas, la suplantación de señales y la degradación de los sistemas de navegación por satélite, así como el desarrollo de acciones de respuesta orientadas a la denegación, degradación o neutralización de capacidades espaciales de un adversario. En paralelo, el programa NEMO (Nave Espacial de Maniobra Orbital) plantea el desarrollo de un satélite con capacidad de maniobra autónoma para vigilar, responder y defender los activos espaciales españoles. Según el general Crespo, el proyecto ya ha superado la fase de viabilidad y debería entrar en la etapa de investigación y desarrollo a lo largo de 2026, comenzando por un demostrador en órbita.

Capacidad activa: NEMO representaría el primer satélite operado directamente por las Fuerzas Armadas españolas con capacidad de maniobra en órbita, un salto cualitativo respecto a los sistemas de vigilancia pasiva actuales.

CALENDARIO OPERATIVO: DE LA IOC A LA PLENA CAPACIDAD EN 2030

El MESPA declaró su Capacidad Operativa Inicial (IOC) en 2025, apenas dos años después de su creación. El siguiente hito es alcanzar la Capacidad Operativa Plena (FOC) de forma limitada en 2027 y completa en 2030. Entre las prioridades declaradas figura la constitución de un primer Centro de Operaciones Espaciales, cuyo núcleo inicial permitirá ensayar los procedimientos de mando y control con vistas a su plena eficacia a finales de 2027, así como el despliegue de una red de telescopios robotizados que amplíe la cobertura óptica del sistema de vigilancia.

Hitos clave: IOC declarada en 2025 / FOC limitada prevista para 2027 / FOC completa en 2030. El incremento de plantilla del 30-40% en 2026-2027 es condición necesaria para cumplir este calendario.

UN SECTOR AEROESPACIAL NACIONAL EN EXPANSIÓN

El esfuerzo del Mando del Espacio se enmarca en la Estrategia de Seguridad Aeroespacial Nacional aprobada en 2025 y se alinea con el debate europeo sobre soberanía espacial: la capacidad de diseñar, fabricar, lanzar y operar activos propios sin dependencias críticas de proveedores extranjeros. Para el conjunto del sector aeroespacial español, el despliegue de estas capacidades consolida el papel de la industria nacional en la cadena de valor de la seguridad espacial, un segmento en plena expansión ante el aumento de las tensiones geopolíticas y la congestión creciente de las órbitas. Si el calendario se cumple, España llegará a 2030 con una arquitectura completa de vigilancia, protección y respuesta en el espacio.

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Fuente: Escudo Digital