Instrumentos repartidos entre los dos observatorios del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) han hecho posible la detección de rayos gamma más distante registrada hasta la fecha. Los telescopios LST-1 y MAGIC captaron la señal desde el Roque de los Muchachos, en La Palma, y el IAC80 aportó observaciones desde el Observatorio del Teide, en Tenerife. Procede de OP 313, un blázar situado a 8.000 millones de años luz.
CANARIAS, SEDE NORTE DE LA MAYOR RED DE TELESCOPIOS GAMMA DEL MUNDO
El Roque de los Muchachos alberga el emplazamiento norte del Cherenkov Telescope Array Observatory (CTAO), el consorcio internacional que construye la mayor red mundial de telescopios de rayos gamma. La otra sede está en Chile. Canarias aloja, por tanto, la mitad de esa infraestructura.
Allí opera el LST-1, prototipo de los Large-Sized Telescopes, con un espejo de 23 metros de diámetro y una cámara de 1.855 fotomultiplicadores de alta eficiencia. Junto a él trabajan los dos telescopios MAGIC, de 17 metros cada uno. La campaña sobre OP 313 reunió 14,6 horas de datos válidos del LST-1 y 10,4 horas de los MAGIC.
El resultado llegó con el LST-1 todavía en fase de puesta en marcha, antes de que el observatorio alcanzara su configuración definitiva. Los autores lo describen como el primer descubrimiento científico de la nueva generación de telescopios Cherenkov.
EL TEIDE TAMBIÉN ESTUVO
La aportación canaria no se limitó a La Palma. El telescopio IAC80, de 0,8 metros, ubicado en el Observatorio del Teide, en Tenerife, participó en la campaña con su cámara CAMELOT2 aportando fotometría en las bandas ópticas B, R e I. Un instrumento treinta veces menor que el LST-1 contribuyendo al mismo resultado.
Diámetro de espejo de los tres instrumentos canarios que participaron en la campaña, a escala.
La firma canaria también está en el estudio. Mireia Nievas Rosillo, investigadora del IAC, figura entre los seis autores de correspondencia, y entre las afiliaciones del trabajo aparece la unidad mixta CNRS/IAC de La Laguna. El artículo lo publicaron el 15 de agosto la Colaboración LST del CTAO y la Colaboración MAGIC en la revista Astronomy & Astrophysics, con una significancia estadística de 12 sigma en los datos del LST-1.
QUÉ SE HA DETECTADO EXACTAMENTE
OP 313 es un blázar, un núcleo galáctico activo alimentado por un agujero negro supermasivo de unos 400 millones de masas solares, clasificado como cuásar de radio de espectro plano (FSRQ). Su luz salió hace 8.000 millones de años, cuando el universo era considerablemente más joven.
El agujero negro genera un chorro de plasma que acelera electrones a velocidades cercanas a la de la luz. Esos electrones chocan contra fotones de baja energía del entorno y les transfieren parte de su energía, un proceso llamado Compton inverso que convierte esa luz tenue en rayos gamma. Es el motor de la emisión detectada.
El electrón acelerado no emite el rayo gamma: se lo cede a un fotón que ya estaba allí.
Los fotones no llegaron intactos a Canarias. Durante el trayecto colisionaron con la luz de fondo extragaláctica, la radiación acumulada de todos los objetos cósmicos a lo largo de la historia del universo, y muchos desaparecieron por el camino al convertirse en pares de electrón y positrón. Esa pérdida es lo que complica detectar fuentes tan lejanas. Medirla permite reconstruir cómo evolucionó la formación de estrellas y galaxias.
Cuanto más lejos está la fuente, menos fotones sobreviven al viaje. Contar los que faltan es lo que permite medir la luz de fondo.
"Cada nueva detección de objetos muy lejanos, cuya luz ha tardado miles de millones de años en llegar hasta nosotros, abre una nueva ventana para estudiar la luz de fondo extragaláctica y comprender cómo ha evolucionado el cosmos".
Mireia Nievas Rosillo, investigadora del IAC.
OCTUBRE, CUANDO LA RED CANARIA QUEDA COMPLETA
El 15 de octubre de 2026 se inaugura en La Palma la subred completa de LST, que sumará tres telescopios más al prototipo. Su cometido es llevar la sensibilidad del conjunto del CTAO hasta los 20 gigaelectronvoltios, el umbral que hoy alcanza el LST-1 en solitario. Cuanto más baja es esa energía mínima, más lejos se puede mirar, porque son los fotones menos energéticos los que sobreviven al viaje.
Con los cuatro telescopios en servicio, el cielo canario pasa a ser el punto de referencia del hemisferio norte para la astrofísica de muy altas energías. El récord de OP 313 se ha conseguido con uno solo de ellos y a medio estrenar.
