El pasado 5 de agosto, Aena licitó las obras de remodelación integral del Aeropuerto de Tenerife Sur por más de 550 millones de euros, la actuación individual más cuantiosa del plan de inversiones que el gestor aeroportuario prevé para los aeropuertos canarios en el próximo quinquenio. La licitación se divide en dos bloques: 464 millones de euros para el edificio terminal y la urbanización, y 48,4 millones para la ampliación de los aparcamientos P1 y P3.
Qué cambia en la terminal
El proyecto renueva por completo un edificio construido a lo largo de casi 50 años. En la actual Terminal 1 se reforzarán las nueve primeras secciones y se demolerá y reconstruirá el resto. Ahí se ubicará la nueva zona de Llegadas, con un control de pasaportes centralizado para vuelos No Schengen. La Terminal 2 y el Edificio de Unión se ampliarán de forma conjunta: 50 metros hacia el frente y 25 hacia el oeste. Junto a la Torre de Control se construirá además un edificio de embarque con seis puertas adicionales para tráfico No Schengen.
El campo de vuelo no se toca. Aena considera que ya tiene capacidad suficiente para la demanda actual.
Los aparcamientos, con un plazo de ejecución de 30 meses, sumarán 2.062 plazas repartidas en un edificio de tres plantas: 1.255 para vehículos de alquiler y 807 para particulares, con conexión peatonal directa con la terminal y a la futura estación del Tren del Sur. López Chapi, director de grupo de los aeropuertos de Canarias, lo resumió así: “el Aeropuerto de Tenerife Sur es una pieza vital del destino, por ello, el objetivo de Aena es conseguir una infraestructura moderna que transmita y proporcione calidad, sostenibilidad e innovación”.
LA OPERACIÓN SOBRE EL EDIFICIO
Esquema de elaboración propia a partir de los datos del proyecto de ejecución de Aena. Las ampliaciones guardan proporción real entre sí (50 m y 25 m); el contorno y el orden relativo de los volúmenes son esquemáticos y no reproducen la planta del proyecto.
El marco que sostiene la inversión
Esta licitación se enmarca en el DORA III, el Documento de Regulación Aeroportuaria que fija las inversiones y las tarifas de toda la red de Aena para 2027-2031. El Consejo de Administración de Aena lo aprobó el pasado 17 de febrero, con una propuesta cercana a los 13.000 millones de euros a nivel nacional. Desde entonces ha pasado por la Dirección General de Aviación Civil y por la CNMC, y solo le falta el visto bueno del Consejo de Ministros. El ministro de Transportes, Óscar Puente, declaró el 2 de septiembre que espera esa aprobación “en las próximas semanas”, previsiblemente dentro de este mes.
La tramitación no ha estado exenta de tensión. Aena plantea una subida anual del 3,82% en las tasas aeroportuarias. La CNMC, en un informe no vinculante de junio, propuso lo contrario: bajarlas un 0,59% anual, además de recortar 741,5 millones en gastos de explotación. Ryanair y el sector turístico canario se oponen a la subida, mientras el Gobierno la defiende como “la más competitiva de Europa”.
Lo que le toca a Canarias
Del sobre nacional, unos 1.800 millones de euros están comprometidos para los aeropuertos del Archipiélago: Gran Canaria, Tenerife Sur, Tenerife Norte, Lanzarote y Fuerteventura. El Gobierno de Canarias logró incorporar al documento, tras alegaciones formales, el compromiso de reservar espacio para la futura conexión de los aeropuertos con los proyectos ferroviarios de Gran Canaria y Tenerife. Dentro de ese reparto, los 550 millones de Tenerife Sur son, con diferencia, la partida individual más grande.
El calendario sitúa el grueso de las obras en el quinquenio 2027-2031, pero su culminación se prolongará hasta el siguiente periodo regulatorio, el DORA 4 (2031-2036). Antes de que arranquen los trabajos sobre el terreno, previstos para el otoño de 2027, el proyecto deberá superar la tramitación ambiental simplificada, un trámite que corre en paralelo a la decisión que el Consejo de Ministros tiene todavía pendiente sobre el documento que enmarca toda la inversión.
